Pues yo te diré que tengo un magnífico Puma23 del 77 del que estamos muy contentos. Ni una "ampolla" en el casco después de taitantos años, muy dócil y para dos que somos nos sobra. Claro, tienes que saber que el espacio es reducido pero, si sabes prescindir de "otras" cosas, puedes sacarle mucho partido. Te podría sorprender la cantidad de espacio que tienes si sabes estibar y ordenar correctamente y por orden de preferencias todos los objetos a bordo.
Por ponerle un pero; poca potencia de motor, 9 CV (intraborda), original Solé Mini II.
También es cierto que el anterior propietario lo tenía cuidado hasta el más mínimo detalle, y eso cuenta muchísimo.
Ahora bien, te estoy hablando de mi 23, el que dices no lo he visto. Tengo un gran amigo pumero que dice siempre: no hay nada que no se pueda arreglar en un Puma. Con ganas de bricolear, tienes barco para toda la vida.
Un saludo desde el Menor de los Mares.


