
El pequño PICÓN ya ha pasado por perder el gobierno del timón, y, salvo lo de arrancar el candelero o la cornamusa, por los bandazos en el remolque.
De ahí aprendí que debería llevar:
Timón de respeto: me lo he fabricado a partir de un mástil arruinado de tabla de windsur, al que le he acoplado un remo de zodiac. Llevo una amarra corta para hacerlo firme entre las cornamusas de popa. Es largo, y por tanto efectivo, y le he podido encontrar sitio para su estiba sin que moleste.
Amarra preparada para pasarla por las cornamusas para que trabajen siempre ambas, ya que en el pequeño PICÓN me parece que, si trabajan las dos, es una solución más fuerte que llevarla a la base del mástil. Esta solución aún no la he preparado....pero estoy en ello...y admito, lógicamente, sugerencias de cofrades sabios y/o experimentados.
