Cagontó!
Un día de esos para recordar, llego a casa, acuesto a los enanos, en pura agonía porque me pesan las pestañas me arrastro hasta el ordeñador pensando en la micronavegadita de mañana y esperando una pistilla de ná que me oriente un poquiyo y me encuentro con eso...

Asín te conviertas en palo de gallinero
