
¡¡¡Coño!!!, ya se cual era el Thopaga, lo vi varias veces en el puerto de Ibiza...
La verdad es que un barco es como un ser humano, a muchos su desaparición nos afecta lo mismo que la de muchos conocidos (o desconocidos), es obvio lo que sentiran sus propietario, pero a mi, creo que en general a este foro, se nos queda un nudo indescriptible ante la desaparición, probablememnte irremisible de un barco de estas caracterísiticas.
Hace unos meses pregunté por mail a una persona que vendía un barquito en el que navegué muchas veces en Motril, estaba tentado de comprarlo. El dueño actual tardó bastante tiempo en contestarme, hace unos días me respondió que el barco se había hundido sin posibilidad de recuperación en un temporal...
Me dió una pena enorme y me venían a la cabeza las maravillosas horas pasadas en ese barquito, que a punto estuve antes de comprar hace años a otro dueño y amigo...
Los barcos tienen alma, y es muy fácil sentirla.