Re: El brigadier Valdés.
Estimados cofrades, saludos y  .
En esta ocasión, paso a reseñar a otro de los marinos ilustrados de nuestra historia, con 20 años, ante el asombro de los cientificos extranjeros de la expediciónde La Condamine, fue uno de los integrantes de la que midió en el ecuador por medio de un péndulo el achatamiento de La Tierra, y como curiosidad, le hemos llevado en la cartera durante algún tiempo, (era la cara de los últimos billetes de 10.000 Pta.).
Me refiero al Capitán de Navío Jorge Juan y Santacilla (conocido vulgarmente por Jorge Juan).
La información está sacada de esta página: http://www.hispamar.com/PAG_HISPAMAR...5/PAGINA10.htm
Pocas biografías serían, en nuestra patria, tan sugestivas, tan apasionantes y tan aleccionadoras, como la del Capitán de Navío Jorge Juan y Santacilla uno de los científicos más notables de la historia de España, de Europa y probablemente del mundo. Pero, aunque parezca increíble, tal biografía, sencillamente, no existe. Son innumerables, ciertamente, los artículos, los opúsculos, los estudios parciales y, en ocasiones, poco rigurosos, que en España -especialmente en el mundo naval, y en ciertos países extranjeros, se han publicado sobre esta colosal figura de la ciencia Universal. Pero nadie en España, ni en la Marina, ni en el ámbito científico español, ni siquiera en su patria regional, Valencia, se ha preocupado de escribir la biografía de nuestro científico más insigne. Es más, todo lo escrito, a retazos desconectados sobre el gran Jorge Juan, se refiere a su inmensa y sobresaliente actividad en el campo de las ciencias, desde la Astronomía a la construcción naval, pasando por la geografía y mineralogía (organizó las minas de Almadén) la Navegación, la diplomacia, (fue embajador extraordinario cerca del emperador de Marruecos), la ingeniería de puertos y arsenales (los de Cartagena y Ferrol fueron obras suyas)… y un muy largo etcétera; Pero nada o muy poco se sabe del Jorge Juan-hombre. Este vacío documental histórico, es preciso llenarlo, y quizá pueda hacerlo en su día la Sección Cultural de nuestra Liga Naval; pero de momento ofrecemos en este brevísimo artículo algunas pinceladas de cómo era el hombre honrado, cabal, generoso, activo y valiente que fué Jorge Juan.
En un esfuerzo de síntesis, podemos apuntar que el retrato psico-somático, es decir las características de su carácter y su contestura humana y corporal, podrían reducirse, en cuanto a lo anímico, en su profunda hombría de bien, su honestidad, su sentido del honor, su inmensa capacidad de trabajo, su patriotismo, su rectitud insobornable y su gran generosidad. Y con referencia a su contextura corporal, es decir sus factores somáticos más indicativos eran las que corresponden a un hombre bien dotado físicamente; pero de salud irregular con propensión a enfermedades producidas por su excesivo trabajo y sus esfuerzos por superarse a sí mismo. Uno de sus más íntimos amigos, el gran matemático Benito Bails describe a Jorge Juan como “de estatura y corpulencia medianas, semblante agradable y apacible” lo cual se corrabora en sus retratos.
Se secretario Miguel Sanz señala que los rasgos mas característicos de Jorge Juan, eran su ingenio sutíl, su perspicacia, su viveza y su pronta penetración y, por encima de todo su profunda inteligencia.
Como anécdotas más significativas de todo lo que hemos apuntado, en cuanto a su generosidad y desprendimiento, el Padre Buriel, su confesor (Jorge Juan era buen cristiano pero sin alardes), cuenta que al regresar de su famosa expedición junto con los franceses al Ecuador para medir el grado de meridiano, le debían dos años de sueldo que él no había reclamado. No se llevó bien con los franceses en especial con el Jefe del grupo francés La Condamine con quién se enfrentó en diversas ocasiones, la mas sonada fué con motivo de las famosas pirámides de Yaruquí, proyectadas para conmemorar los trabajos realizados en el Ecuador, al oponerse tajantemente Jorge Juan a que tales pirámides conmemorativas fueron rematadas con una flor de lis en la cúspide, “por entender que era emblema de la nación francesa, ofensivo para la nación española que había acogido el proyecto”. La Condamine en su escrito de réplica a Jorge Juan, llega a afirmar: “que si ponía yo flores de lis en las pirámides, las arrancaría él con sus propias manos”. Naturalmente no se pusieron flores de lis. También, como era de esperar, un hombre tan sobresaliente como Jorge Juan, tuvo tropiezos con la Inquisición, a propósito de la publicación del libro de “Observaciones Astronómicas”, y la fórmula adoptada de entender el sistema copernicano y newtoniano como hipótesis de trabajo. este choque con el Inquisidor general, que, por otra parte era gran amigo suyo, fué una espina que solo se arrancó al final de sus días cuando publicó su obra “Estado de la Astronomía en Europa”.
Los ultimos años de la vida de Jorge Juan -que duró 60 años (de 1713 a 1773), fueron muy duros por su quebrantada salud. Los testimonios de su secretario, don Miguel Sanz, así lo dan a entender al escribir que “sufría de enginas” lo que degeneró en los “cólicos -viliosos- convulsiones de nervios” con que quiso Dios afligirle tantas veces, dejándole inhábil de las manos muchos años, y en los últimos años de su vida casi enteramente “gafo” (enfermedad que consiste en agarrotamiento de los dedos) los más de ellos. El mismo Jorge Juan en una carta dirigida a su hermana Margarita, afirma que todas las primaveras sufría “del garrotillo” (difteria o alergia) y en otra carta dice textualmente “En estos correos pasados me he sugetado a no escribir más que lo preciso de obligación del oficio, porque una “fluxión de ojos” (probablemente cataratas) me ha reducido a no poder leer ni escribir absolutamente)”.
Como siempre, una Salve por su recuerdo y el de sus coetáneos.
Saludos y 
__________________
Si ves rodar al patrón por la escala, NO le eches una mano. Él es patrón y sabe por qué se cae.
Si tengo que ser parte del rebaño, me pido ser el perro.
|