A mi siempre me ha sorprendido eso, que la gente deja al alcance de cualquiera los materiales más costosos, yo he llegado a ver ordenadores portátiles en las bañeras de barcos vacíos en los muelles. Vamos, que cualquiera podría llevárselo tranquilamente a casa.
Además la seguridad de los puertos suele dejar mucho que desear. En algunos puertos deportivos, incluso con sistemas de identificación con tarjetas y demás, me colaba sin dificultad alguna de niño para ver los barcos.
Si mi intención hubiera sido hurtar algo o incluso llevarme un barco hubiera podido sin ningún problema.
Es bonito el poder confiar en que nadie del mundillo náutico te va a robar, apelando al espíritu de camaradería marinera, pero lo cierto es que no todos los que tienen acceso a tu barco son del mundillo náutico y no todo el que surca los mares es un caballero.

Yo por si acaso tendría el trabuco a mano
A este seguro que no le roban:
