Nuestra primera experiencia fondeados fue en esta isla (entonces no era necesario permiso) y fue algo que nos cautivó para siempre. De hecho lo recuerdo perfectamente como si hubiera sido ayer.
Fondeamos al atardecer y en escasos momentos el sol pasó a una combinación sabiamente escogida de naranjas y rojos sobre un cielo raso de un azul intenso impecable.
Luego empezaron a encenderse las luces de los barcos fondeados. Se hizo de noche y una nítida cúpula de estrellas brillaba sobre la isla, la sensación de estar allí viviendo ese instante era cautivadora.
Fue como una revelación

y nos llegó una especie de iluminación divina
Bueno, hablando en serio: aquel fondeo nos marcó.
Cambiando a un tono más práctico: gracias por las informaciones, consejos y truquillos sobre los trámites a todos los que habéis participado en el hilo.
Esta taberna es depositaria de un cofre del tesoro que por suerte podemos compartir fácilmente.
Ta luego...
