Hola Kotick!
Con todo el cariño, creo que te equivocas:
menos mal que las Islas Galápagos caigan tan lejos. Sino, ya so serían lo que son.
A mi me contaron maravillas de los lobos marinos, se ve que los pequeños son muy juguetones, pero que, como dices, hay que tener cuidado con el papá, que tiene mala leche.
Increíble la foto del tiburón martillo. A mí me daría mucho miedo meterme a bucear con una bestia de este calibre.... Pero me imagino que entre tantas tórtugas y tantas focas, lo que menos le apetecerá al tiburón será hincarles el diente a estos curiosos animales vestidos de negro, llenos de tubos, con esos ojazos raros y echando búrbujas por todas partes... La aparencia te salva!!
Y el próximo viaje, dónde será? Tienes algo ya planeado???
Muchas gracias, Kotick!!!

