Físicamente está probado que si, en lugar de una botella que contenga un mensaje, se lanzara una botella con un billete de 500 euros, se producirían dos efectos. A saber:
- El primero de ellos es que la botella no llega a tocar ni siquiera el agua en su trayectoria curvilínea hacia el mar (por el aire, y en cuestió de segundos, aparecen de no se sabe donde, cientos de manos para intentar atraparla.
- El segundo efecto recae sobre el que intentó el experimento. Las mismas manos que aparecen de no se sabe dónde, le empiezan a dar de pescozones que se le quitan las ganas de volver a intentar nada científico durante mucho tiempo.
En fin, los científicos obtienen muchas "desilusiones" antes de tener éxitos en sus experimentos. Gages del oficio.


