En el 40 pies último modelo, en la puerta abatible que cierra la popa colocan encima una pieza de madera para sentarse, que se inserta mediante dos pinzotes. Los soportes se rompen a la tercera vez que se sienta alguien

, por un mal diseño, anulando totalmente el invento.
Por otra parte, en el interior, la pistola de silicona parece empleada por Billy el Niño, ya que su rastro es omnipresente.
En fin, no todos podemos permitirnos Swans o Hallbergs, ya está bien que existan barcos económicos; esto estimula la capacidad de bricolaje del propietario.


