En fin, Alejandra, ya ves como están las cosas


Luego no te quejes, que la decisión de perderte por esos mares de Dios es tuya... que aún estás a tiempo.

Felices singladuras, guapa. Y a ver si nos traes muchas, muchas fotos...y alguna, a traición, ya sabes.
Después de estas vacaciones, te veo montando una escuela náutica.
