Tienes toda la razón: ¡habrá que desayunar!
De paso, cuéntame. El pato ¿durmió bien? ¿Es cierto que ronca y que las noches de luna llena las pasa suspirando por tu amor?
Dicen las malas lenguas que tiene celos del patito de goma que tienes en la bañera. Habladurías, supongo. Tú dile que no tiene corazón, que tú le quieres a él. Y ocúltale que amas a nepo y a perseo y a KUMI, que estas cosas es mejor que no trasciendan.
Y no lo hagas por él, sino por ti, porque como tengas que llevarle a un psicopatólogo te vas a arruinar.
Que tengáis todos buen día.