Ultimo día con su noche por estas tierras y no me apetece nada irme. Sitges y los sitgetanos me han robao un trocito de corazón, levantarse por las mañanas enfilar su Paseo bien temprano viendo ahí presente la Iglesia que mira al mar... es bonito esto
La cena de anoche un gustazo, gente maja con las que compartimos horas agradables y también emocionantes, como los rallies que organiza Sinera al volante

Y bueno, lo que me queda quisero disfrutarlo a tope, ojalá mi última noche en tierras catalanas sea mágica, que no termine... en definitiva, inolvidable como cada momento que he ido viviendo (o más)
Y ahora voy a meterme un chute de café, que hoy al fin, no he madrugao
