Yo me apunto a la sinceridad, será que voy mayor, pero una vez detectado el "plasta", no lo vuelvo a invitar y tema resuelto.
La familia ya es otro problema:
- No me importa que los niños vengan a divertirse. Cuando sus padres se ponen pesados con el "ahí no puedes ir", se contesta con una sonrisa: "Si que puedes ir, y tu padre es un represor". Suele fornicarles muchísimo.
- Para mi suerte, todos mis hermanos y cuñados siempre se apuntan a trabajar y ademas son bien mandados en el barco.
- Las suegras...fondeadas suelen hacer buenas boyas. La mia tiene miedo al barco y además se marea (nordeste fuerza 4-5, de frente a las olas y motor al ralentí "porque con vosotros de ayuda no se pueden izar velas").
- Mis amigos,.... pues no tengo amigos plastas, ahora que lo pienso, será que con el transcurso de los años los he ido espantando.