Un gran navegante. Mi admiración y respeto. Descanse en paz. Mis condolenias con la familia, amigos, y con el Marítimo del Abra, cuya escuela lleva su nombre.
Hace tiempo me contaron una anecdota sobre él, no sé si será verdad o no:
Un mediodía, entro Su Majestad en un restaurante y vio a José Luis almorzando en una mesa. El rey se acercó a saludarlo y él no se levantó, sólo le cuchicheó algo al oido, y el rey rió. Algunos le criticaron por la falta de respeto hacia el monarca.
Más tarde se supo que le dijo al rey al oido: Señor, perdonad que no me levante, es que me había descalzado y ahora no encuentro los zapatos debajo de la mesa.
Me hizo esbozar una sonrisa... todo un personaje.
En su elemento:
