¿Celebrar?... ¿El qué?
En tiempos pretéritos cumplir un año era algo que uno celebraba. Se vivía más el día a día ya que con las guerras, las enfermedades y las alimañas la gente solía morirse antes que ahora con la consecuencia de que no había Inserso. Cumplir un año era un logro.
Hoy en día no es así: cumplir años más allá de los 30 es más cosa de lamentar que cosa de agradecer: cosa chunga al fin y al cabo, pues la merma en ese tiempo de descuento de disfrute de la vida que nos ha tocado vivir aquí, sumado a la ordinariez que es morirse hacen que muchos lamentemos los aniversarios propios.
No ocurre así con los ajenos. Los cumpleaños de los demás (de la gente que queremos, se entiende) sí que los debemos de celebrar: he disfrutado de tal o cual durante un año; qué bien me lo he pasado contigo, qué feliz me has hecho... ojalá dure muchos años más. En este sentido cumplir un año también es un logro.
Así que yo
te agradezco y
me felicito, Anne, por lo que de bueno me hayas podido dar; por tu "Buena Sombra de buen árbol"... y que dure mucho tiempo.
