Este pasado puente en la regata XIII Teresa Herrera he participado como tripulante de un magnífico Dehler 36 (creo que del 98) que disfrutaba de un winche eléctrico y os puedo asegurar, dentro de mi limitada experiencia en crucero, que es adictivo. Un coñazo la disposición de crucero que concentra todo en popa a la hora de hacer las maniobras en regata, pero cuando había que tensar músculos uno se acordaba del botoncito y a pesar de las apreturas y lios de cabos, era una gozada meter ahí la maniobra y apretar el botón, y pensando en una navegación con tripulación reducida es un gran invento

. Me imagino que al ser equipo "de serie", en este caso no se veía ningún bulto ni motor a la vista, que debería estar por debajo del soporte que compartía el winche con los stopers y el carro de escota a proa de la rueda...
