Una vez estuve arrastrándome por el desierto cual náufrago, pasé hambre, sed,... y pensé que me moría no pocas veces... pero aguanté y ahora estoy navegando, con una persona maravillosa en la mayor y un grumetín en las escotas... por favor sigue "arrastrándote" que te levantarás seguro y navegarás sin lastre ninguno, aunque la cicatriz a veces duele. Saludos
