Por alusiones.
Tengo la peregrina sensación de que, por algún extraño motivo, tendemos a tomarnos a nosotros mismos demasiado en serio.
Lo peor del post (a mi juicio) es que puede sembrar la errónea sensación de que, quienes desconfiaron hicieron bien, y que quienes ayudaron desinteresada y amablemente hicieron el ridículo. ¡ Qué valoración tan sesgada y superficial !.
Efectivamente, como alguien dijo, el post da para un estudio sociológico.
Resulta imposible determinar si un nick es o deja de ser quien dice ser. De hecho gran parte de la participación de los foros se basa en ese puntito de anonimato que nos permite ser, aunque sea virtualmente quienes queramos ser. O proyectar la imagen de nosotros mismos que desearíamos tener.
Los que ayudaron amablemente al recién llegado hicieron bien, y son muestra de que en la Taberna hay gente de mar, que no se cuestiona quién pregunta ni por qué, ni el tamaño de su cuenta corriente, el calado de su orza o la eslora de su barco. Porque al fin y al cabo ¿qué daño puede hacerle a alguien responder a una simple pregunta? ¿acaso económico? ¿acaso personal? ¿acaso se le exigió a nadie desprenderse de bienes personales para un favor?.
Los que buscaron los tres pies al gato, intentando imaginar si la pregunta era cóncava, convexa, tenía aviesas intenciones o era de Ley son los que causaron todo el problema. Tan profundamente previsibles como siempre.
Porque, señores Cofrades, si todo esto se hubiese zanjado con dos respuestas precisas a la pregunta formulada, el supuesto Troll no hubiese conseguido el éxito que parece ser que consiguió.
¿Quién obró mejor?
Creo que en la revisión del post está la respuesta. Todo un tratado de sociología.

Saludos