El adagio bien, gracias. ja, ja, ja.
Cuando arranco el coche para ir a ganarme el pan es una de las melodias que suele sonar, y hoy ha tocado. Por tanto, del adagio, hoy dos tazas

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Respecto al Inca... pues qué quieres que te diga... más de lo mismo, son los vientos con los que a esta generación nos han tocado bregar. Vientos de errores históricos y sinsaber generados en los confines de un complejo democrático. Yo, como nuestra Santa, vivo sin vivir en mí.
Pero mientras no decaiga la música, el buen humor ni deje de correr el vino todo se puede llevar. Y si uno se identifica con el Tupac ese, y otro con Judas Iscariote, no faltará quien lo haga con Isabel La Católica ó con el Valiente Blas de Lezo.

para todos.