Tiene que ser de Espronceda, Atarip, congenia demasiado bien con aquello de "es mi barco mi tesoro, es mi dios la libertad, mi ley la fuerza y el viento, mi única patria: la mar". Pero sobre todo congenia mejor con: "..sentenciado estoy a muerte, yo me río, y al mismo que me condena colgaré de alguna entena quízas en el mismo navío.."
¿No es el mismo bárbaro sentimiento de individualidad y libertad?
A mí también me trae recuerdos...fue él uno de los que me hizo amar la poesía (no toda, claro

).

