Chino... como los cuentos.
Ya lo siento por el patito ese, de verdad, pero estaba estupendo. Prometo que la próxima vez no me lo comeré sin invitaros antes a todos. Ha sido una falta de sensibilidad almorzármelo solo.
Bueno, ahora, ya metido en este jardín, uno ya no sabe si ponerse el bañador o la toalla, o bañarse en chanclas...
