Bueno, yo poco puedo contar porque sólo estuve el viernes. Aprovechando que había tripu dedique el sábado a gestiones inaplazables y la regata de catas del enano (por cierto, me mordí todas las uñas de las manos y las de un pie viendo el día que hacía y yo en tierra

). El domingo, con un síndrome de abstinencia de la osti, en la playa con los pequeñajos y la piragua, me llama Pablo para decirme que hicieron terceros en la clase y quintos de la general. No sabía si felicitarle a él y al resto o acordarme de todos sus ancestros

(obviamente, opté por lo primero peeero el poso de envidia era de medio metro por lo menos).
En fin, puestos a contar... el viernes fue de esos días que te cunden un egg. Por la mañana estuvimos viendo la salida de los Fígaros y, acto seguido, regatilla de las bonitas, bonitas. Como siempre, pelados de gente, arrepañando de aquí y de allá, salimos al agua justos de tiempo, hacemos un par de bordos para intentar conjuntarnos algo y explicar a los nuevos que hay que hacer con las cuerdas y las manivelas. Cada cual cuenta sus batallas y... gritos (no muy altos, todo sea dicho) de que eso es la salida y vamos tarde y mal (empieza a ser una costumbre en mi

). Salimos fatal, por lo tanto, a la contra. Un role nos favorece y nos mete en la regata. Ahí vamos peleándonos con unos y con otros, muy bien colocados hasta que nos aproximamos al faro (no recuerdo el nombre). Nos metemos en el desvente de un barco (¿un X blanco?) y no entramos. En el repique, cagada con la escota de spi, pequeño pollo y se nos cuelan dos o tres barcos. Viramos, izamos spi y a intentar recuperar algo. Optamos por pegarnos algo más a tierra y no nos salió mal del todo, salvo que en la trasluchada no estuvimos finos y liamos el spi en el estay. Al final, llegada simpática con spi casi al través, de las que le dan un poco de gracia a la fase final de la regata (en este caso el viento ayudaba y la cosa se relajó bastante

). Cuartos de la clase, no nos podemos quejar. Con los deberes hechos... a por las sardinas y el arroz!
Respecto a la regata, felicitar a la organización. El náutico de Aguete tiene un encanto especial, el entorno es precioso y la manga fue una de las más bonitas que recuerdo. Encima, tuvimos justo el viento que necesitábamos; permitió que el barco anduviese bien sin poner en grandes aprietos a algunos cazurros que íbamos a bordo. Vamos, que ya me apunto a la próxima.
Las felicitaciones hay que extenderlas a los ganadores y finalistas de las diferentes clases. A alguno no lo vimos ni de lejos

y con otros tuvimos algunos cruces que nos permitieron ver lo bien que andan.
Y ya puestos, agradecerle a Víctor la oportunidad y darle la enhorabuena por el resultado. El resto de las mangas tendrá que contároslas Trasto que cogió mi relevo. ¡A ver si se anima!