Cita:
Originalmente publicado por Polen
Al comprar mi barco los candeleros y el balcón de proa presentaban muchísimas picaduras de óxido, pero muchas. Cogí una botella de salfumant, apliqué con un pincel (verás que hace espumilla) e inmediatamente agua dulce. Se quedaron nuevos, en serio, relucientes, sin rayarlos ni dándome una pasada de frotar. Solo un pincel y seguido mucha agua clara. Han pasado dos años y no se ha estropeado y el oxido no ha vuelto a aparecer. Lo único es que has de hacerlo con mucho cuidado para que no caiga en el gelcoat
|
¿El salfumán lo aplicas sin rebajar?, por cierto donde lo consigues ¿en ferreterías?. Gracias y unas birritas que aprieta
