Bueno, no has tenido que esperar mucho para hacer realidad tus sueños, ahoras dejarás de ser el niño que miraba los veleros para ser el armador que nabrega con su velero.
Suerte y que lo disfrutes, y no trabajes más que lo imprescindible, lo importante es navegar y ver la cara de los niños al pasar con tu barco cerca de la orilla, no dejes de hacerles soñar como lo hicistes un día tu.


