Aunque no lo parezca me lo he leido todo, y aunque Keith diga que no navego, tengo varios testigos que yo hice practicamente el mismo viaje aunque a la inversa un mes antes que vosotros.
A mi me gustó tanto que no creo que lo repita, pues a menudo te planteas si vale la pena regresar del paraíso. Lastima que las mujeres de hoy seguiis mordiendo la manzana como Eva y nos obligais a reanudar la cotideanidad.