Re: Un velero español se hunde
Ha pasado un mes desde la fecha del fatal naufragio. El pailebote «Thöpaga» sigue hundido en el océano Atlàntico y de momento no se tiene certeza de su exacta ubicación en ese fondo. El dragaminas de la marina francesa no consiguió localizarlo tras tres horas de búsqueda. Tres horas "regaladas" a los armadores, a Nicole y Gerald, regresando de otra misión.
El poner los potentes aparatos del dragaminas al servicio de esa búsqueda costó 7.000 euros. Dinero, cierto, pero según ellos mismos cuentan, casi un precio de amigo. Rastrearon la zona donde se produjo el hundimiento pero no localizaron nada. El «Thöpaga» tiene el casco de madera, cierto, pero sus mástiles y botavaras son de hierro y de una longitud más que considerable. A parte, en el interior del pailebote hay hierro y metal suficiente como para que de algún eco en los potentes equipos de la armada francesa. No encontralo en las coordenadas que se le buscaba ha sido un golpe duro. Ahora se va contrareloj antes de que lleguen los temporales del Atlántico y de que el océano se cobre su tributo despedazando el pailebote. Hundido a poco más de cien metros de profundidad, las presiones le deben estar haciendo bastante daño.
Ayer, justo un mes después del naufragio, una persona en Francia les hizo llegar a Nicole y Gerald una placa con el nombre del pailebote. Resulta que se perdió en la mar arrancada por un golpe de viento poco antes del naufragio, cuando estaban llegando ya casi a Brest.
¿Qué queda ahora? Nicole y Gerald confian en poder contratar ayuda privada y seguir el rastreo. Una embarcación que posea un buen equipo electrónico y un robot submarino. Han creado una asociación para recaudar fondos. El objetivo por el momento es localizar al «Thöpaga» y saber su estado. Luego ya se verá la posibilidad de rescatarlo de las aguas del océano.
¿Sabéis quién se ha movilizado? ¿Y dónde? Francia. Todos los marinos o no que saben lo que representa perder un barco con una historia como la del «Thöpaga». ¿Y aquí? No me atrevo a decir que nadie, porque no es del todo cierto, puesto que a nivel particular sí que ha habido acciones, pero a nivel institucional no ha trascendido nada. El Govierno de Ibiza, tras tener al pailebote durante años en su puerto, se dió cuenta hace unos meses que bien pudiera declararse al «Thöpaga» patrimonio histórico. Tarde. Eso no hubiera evitado el naufragio, claro, pero tal vez ahora sí que eso les hubiera obligado a movilizar a quien hiciera falta para poner los medios para buscar al pailebote.
Como siempre, en toda la larga historia de vida del pailebote, ha de ser la iniciativa de sus armadores, Nicole y Gerald, quienes gasten hasta su último aliento para movilizar gente y dinero. Aquí no se entiende lo que significa «patrimonio» o «cultura maritima». No me extrañaría nada que si el «Thöpaga» vuelve a navegar algun dia, enarbole el pabellón francés. Es más, que el otro pailebote que tienen, el «Cala Millor» y que ahora les sirve de base en la Bretaña francesa mientras dura este largo proceso de rescate del «Thöpaga», también cambie su bandera por la tricolor.
|