Está claro que para gustos ... colores.
He de decir que, sin negar el valor que aporta la tecnología y los avances en el diseño (seguridad, velocidad, confort y un largo etc.), para la cosa náutica soy muy clasicón y me encanta el romanticismo de los barcos MARINEROS. Luego cada uno opine lo que mejor le parezca, que pa eso estamos en una taberna. Y, por cieto, en una taberna se bebe, o sea que vayan corriendo unas rondas que estamos en agosto y hace calor.

