Hablando cierto día con mi abuela, me comentó que -durante la guerra- comieron gaviota. Según me dijo la llegada de este ave a casa fue acogida con gran ilusión y expectación, algo que pronto quedaría empañado por la extrañeza de su sabor ya que la textura era de ave, el sabor de pescado y estaba muy salado.
Si el hilo perdura o si realmente existe interes por el gusto de este ave, recuperaré el hilo cuando mi abuela vuelva de vacaciones y le pido que os cuente de primera mano como fue su experiencia.
