Animo chiqui, es muy duro pero el tiempo lo alivia
Yo tambien tuve que sacrificar a una pastor aleman que se llevaba de maravilla con mi hija.
Habia estado muy enferma con varias operaciones y aún veo su cara cuando el veterinario le inyectaba el suero para dormirla.
Era una cara de agradecimiento por todos los años, cuidaos y compañia que nos dió y que le habiamos dado (la encontramos de cachorro en la carretera).
Explicaselo atu hija y aunque le cueste lo entenderá
Un Abrazo
