Aleas jacta est... Alea. La suerte está echada. Esperamos que sea todo lo buena que os merecéis.
Querríamos estar con vosotros ese día para celebrarlo y admirar vuestra magna obra y mayor tesón. Si nos admitís, pese a que no nos conocemos, tendríamos el aliciente añadido de eliminar este gran inconveniente.
Nosotros estamos haciendo la reforma de nuestro barquito, pero nada comparable a lo vuestro, eso por descontado. Os he estado siguiendo con gran admiración a través de vuestra web y más de dos veces me han entrado ganas de ir a echaros dos manos, pero también tenemos faena para dar y regalar.
Ya hablaremos si se tercia. Seríamos dos, Sandra y yo.
Un abrazo y una invitación a toda la taberna.

Carlos.