Yo me suscribí por dos años a PBO y desde entonces no he vuelto a mirarme, ni siquiera el escaparate del quiosco, de las revistas nauticas españolas.
Por cierto que ya casi han pasado los dos años y tengo que decidir si renuevo o si para el próximo bienio me suscribo a su hermana Yatching Monthly.
Con revistas extrangeras consigues aprender náutica, conocer en algunas ocasiones un punto de vista diferente y además, en el caso del inglés, ayuda a formarte en expresiones náuticas que pueden servirte para el examen de Capitán de Yate.
En el caso del francés pueden ayudarte a abandonar el Despacho Oval.
