El Mar Menor ha pasado de ser un caldo de medusas (con más medusas que caldo) a un mar limpio y despejado en pocos años.
¿El secreto? Ponerse a trabajar recogiéndolas. En los últimos años se ha visto compensado el esfuerzo de las autoridades retirando toneladas de estos "bichos" (¿esto también son patos, Fextivo?)
Por tanto, nuestro agradecimiento a quienes diseñaron el plan y a quienes lo llevan a cabo

Ahora es mucho más agradable bañarse y navegar por sus aguas
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