Esta tarde ha aparedido el dueño del Yago. Estaba intentando calzar el barco con unos tablones y un gato. No sé con que intención porque tenía que irme y no he visto el final de la maniobra.
Aunlargo has dado en el clavo, resulta que el propietario del barco es francés.
Ya diré algo si por fin se lo llevan.
Un saludo
