Soltar amarras como una huída hacia adelante no es buena idea.
Los problemas son a veces putos. Putísimos diría yo...pero no creo que, por mucho que nos atraiga y/o nos llene la mar, soltar amarras sea la solución.
Los momentos "chungos" se sobrellevan, se sufren, se lloran,... y finalmente se superan.
Y entonces, soltar amarras es una idea tan buena como cualquier otra.
Paciencia y fuerza, Marga.
BEsos, abrazos y

Embat