Dejadme sitio, por favor, que esto está muy interesante...
tabernero: rellenar vasos, s.v.p.
Mientras recibimos la siguiente entrega, os comento que, por motivos laborales, estuve residiendo unos tres años en Arroyo de la Miel (el Arroyo, para los locales), lo que me dio la oportunidad de aprender lo que es un "levante":
montañas de mar saltando limpiamente el espigón exterior del puerto deportivo, y la playa completa desaparecida hasta la mitad del paseo...
(Joé, como en Donosti, pensaba yo)
Después, vinieron las lluvias de otoño... ¡ahora se el origen del nombre del pueblo!
Bueno, vale, ya me callo y atento a la próxima entrega
