


para todo el mundo.
Dos truquillos que he experimentado estas vacaciones:
Ahí va el primero: Nuestra mallorquina no lleva ni contra ni carro de escota de la mayor, pero sí unos cáncamos en la regala que no sabía para qué servían. Tiempo atrás tuvimos una trasluchada que por un tris no me abre la cabeza. Pues añadí una segunda escota, con su correspondiente jarcia. y entre una y otra, enganchadas en esos cáncamos a estribor y a babor, aseguro la botavara, y, al propio tiempo, evito que suba la botavara al embolsar viento la mayor. Y he notado mucha diferencia al navegar así.
Y el segundo: No me gusta que las defensas impidan el paso franco hasta la cubierta de proa, por lo que las dejaba colgando (a pesar de los continuos reproches de la Almiranta -con razón- acerca de la estética). Pues decidí poner un cabito en el ollao de abajo (de las defensas) y al subirlas, se enganchan a unos ganchos de cortina de baño en el guardamancebos. La Almiranta está encantada con esta solución.
Saludos y birras