Sólo por tratar de zanjar (por mi parte) esta polémica:
Yo no "agradecí" su primer comentario, pues simplemente me pareció en el tono de broma de la "antigua taberna". He agradecido el último porque, en lugar de entrarte al trapo que le planteabas y seguir con un "y tú más", Bluewhite baja el tono de la discusión y devuelve bien por mal, lo cual siempre me resulta una actitud heroica, venga de quien venga.
Cuando leí tu primera réplica me pareció ácida y pensé que te habías pasado tres pueblos. No me gustan los matices de los condicionales. O se dice algo o no se dice. Lo otro es como decir: "te podría haber llamado gilip**las, pero mira lo guay que soy, que no lo hago".
En todo caso, no pienso polemizar con este asunto porque, como digo, en el fondo, reflexionaba en tecla alta acerca de lo que algunos no habéis conocido de la taberna y que tanto bien nos ha hecho a todos los que allí estábamos.
"Viniendo de mí"...

Pero, ¿tú sabes quién soy yo? Un mierdecilla. Trapero, sí. Pero un aprendiz de todo que, sin embargo, piensa que un trozo de plástico más o menos sofisticado, tenga o un palo con tela arriba, está muy por debajo de la gente que lo ocupa. Siento la decepción, pero no soy digno de admiración, ni mucho menos. Y no tomé partido por un trapero, sino por alguien que seguramente se comió lo que el cuerpo le pedía decir por el bien de la taberna que a todos nos acoge.