Cita:
Originalmente publicado por ktrauma
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Buceando desde barco en el Mar Rojo, unos americanos (del norte) le dieron a mi mujer (que es propensa a marearse, obviamente) uno de esos parches para el mareo. Estuvo hecha polvo (que no echando polvos ¿eh?) durante tres días. Hasta ahora todos los consejos sobre el mareo que me han dado han hecho el efecto contrario.
Aconsejo que cuando pidáis que os aconsejen algo bueno para el mareo no lo pidáis así sino algo para no marearse. Es que la gente se toma las frases en sentido literal.
Lo del jengibre fue espectacular. Yo no me mareo. Me he había mareado una sóla vez en mi vida luchando durante veinte minutos con un siniestro sistema de mayor que llevaba mi Puma 26 cuando lo compré y junto a la bocana de San Pedro con un mareton de pelotas. En ninguna otra circustancia de navegación, coche, vuelo o juego de petanca me había mareado.
Aquel día fatídico, pensando en la noche sin luna que me esperaba en la regata en solitario a Tabarca, se me ocurrió pedir consejo para tomar una , en principio innecesaria, precaución.
Salí del Estacio hacia el Mar Mayor con un mar movido pero nada del otro mundo. ¡Voy a tomar una de esas pildoras de jengibre tan sanas y recomendables!, me dije. A los cinco minutos estaba dando de comer a los peces una pasta ácida con sabor a café y jengibre que los peces nunca se dignaron a agradecer.No sé si habréis notado un saborcillo raro en el pescado cobrado en el Mediterráneo estos últimosd tiempos. Con el barco mal trimado, inclinado sobre el mar, dándole la vuelta al estómago, esófago y pancreas llegué al puerto de San Pedro (desde donde salía la regata) con el firme propósito de no participar.
Lo más peligroso fue que yo estaba verde y vomitaba por babor lo que pudo llevar a confusión a algún otro barco.
Cuando se pasó el efecto del jengibre , tan bueno para el mareo como demostró, decidí escribir el libro que ha sido un "best seller" mundial "El jengibre y la madre que lo parió".
