Si, es asombroso como las luces que señalan la bocana de los puertos son exiguas, ridículas en muchos casos.
Y digo yo, en mi humilde ineptitud, ¿tan dificil sería que las luces de este tipo se normalizaran y tuvieran que tener una potencia mínima exigible? en un campo como la náutica deportiva, donde se nos somete a una seríe de reglamentos y requisitos en ocasiones ciertamente duros y difíciles de cumplir, y acosados a impuestos tasas e inspecciones parece que los puertos quedan fuera de todo ello y campan por sus respetos, y no voy a hablar de los mamoneos, trafullos y cacicadas a la hora de lograr un amarre si no es tirando de talonario y pagando un precio exótico con muchos ceros. Y luego no hay pasta para dos jodias bombillas.


