Tras buscar razones lógicas y coherentes para obligarme a sacar el título de CY y no encontrar ninguna más que porque me apetece hacerlo, Tras contribuir a la compra del Halberg del cofrade Tropelio y al barbero de don Simón Quintana (que le corte esas patillas por favor!) Y me dispongo libremente a exprimir mis oxidadas neuronas así es que todo el que quiera compartir lloros y pesares, dicen que las alegrias compartidas son dobles y las penas son medias.
