Cita:
Originalmente publicado por chemamoreno
Rascarse tres veces la barbilla con una pata de jilguero macerada en licor de café mientras se dice: ¡almorrana, almorrana, no incordies por la mañana!
Luego se escupe por barlovento tres veces, se esquiva la bofetada del segundo de a bordo y se dejan caer tres pedos por la aleta de estribor.
No falla nunca.

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Esto se lo oí yo decir a un viejo pescador en una taberna de Patmos y todos los contertulios asentían con la cabeza mientras apuraban una copa de Ouzo. La única diferencia es que eran cuatro pedos y por la aleta de babor. Tal como lo oí, lo cuento