Pero eso ya lo hizo hace unos años un buen (y pirado) amigo, colaborador de Al Filo de lo Imposible, al que tuve el honor de ayudar a preparar una de sus primeras expediciones a través de Groenlandia, con poquísima ayuda externa ni dinero y mucha fe en su capacidad. Yo era su profe de navegación astronómica y me moría de la envidia por no tener el valor ni la capacidad para hacer eso.
Ramón Larramendi
http://www.tierraspolares.es/transantartica.php
es de esos aventureros que no tienen una placa pero si un trocito de gloria y de huequito en internet, se que no lo hace por eso. Pasé algunas tardes con él tratando de entender las claves de su pasión por las vastas extensiones de hielo, por el frío, por los días sin noche, y si, lo entendí, y al mismo mtiempo me entendía a mi mismo, haciendo 600 km a Galicia para reparar barcos y navegar entre las bateas al menos unas horas.