Estoy amargao.
Llevo ya una hora y media en el curro

y ya estoy pensando en cuánto falta para agosto. ¡Necesito vacaciones o la jubilación anticipada o algo!
Me escuecen las rodillas. Eso de tener que llevar pantalón largo... Me falta costumbre.
Venga, el desayuno lo preparo yo, mientras miro la montaña de papeles y planteo una estrategia para acometerla: No sé si por barlovento o por sotavento

¡Ah! ¡No! Que ya no se habla así
No sé si empezar por el papel que llegó el último (resumen de todos los demás) o por el más hundido en el montón (por aquello de la solidaridad, de que también yo estoy hundido, como él, por tener que estar aquí).
Bueno, si vosotros lo habéis superado, yo también puedo, ¿no?
