Por desgracia, es mejor que cobren. Sin duda alguna.
Yo llegué a las 4.30 con reserva y mi boya estaba ocupada por un inglés. El encargado ya se había largado. Suerte que había otra libre y me pude amarrar. Sobre las 20.00 llegaron 4 británicos completamente borrachos al barco amarrado a mi supuesta boya. No perdí el tiempo en pedirles explicaciones, pero la situación me pareció vergonzosa. Todos los giris campan a sus anchas a sabiendas que las autoridades españolas no se atreven a tocarles un pelo. En Francia o Italia te cortarían la amarra. Seguro! ¡País!

