Ha quien se le ocurre dejar un juguete nuevo en manos de uno del mismo Bilbao...si es que...


. Lo de solares no me lo creo.


Esto me recuerda el primer lapicero que me regalaron de niño para ir a la escuela. Con toda mi ilusión me puse ha afilarle y siempre se rompia la mina. En media hora me quedé con centímetro y medio de lápiz...

Un abrazote muy fuerte.
Xarpa