Pues sí, aunque la contra rígida haga todo el papel, el amantillo sigue teniendo todavía una utilidad simbólica.
Nosotros no lo tocamos casí nunca en la navegación, excepto cuando se tiene que cazar la contra. Entonces, claro, hay que amollar el cabo opuesto. Pero eso ocurre poco.
Para mi es útil por 2 motivos:
1)Cazado, pasan sin problema por debajo el bimini y la capota. Me empipa mucho que al desplegar el uno o el otro toquen la botavara.
2) Amollado el amantillo baja un poco la botavara y, como no soy muy alta, llego de puntillas sobre la mesa de la bañera a cerrar/abrir la cremallera de la funda con la punta de las dedos. Sino, nada.

