Queridos ALEA:
No sabeís cuanto me gustaría participar en vuestra despedida, más que nada por que he seguido vuestra brico-aventura viendome reflejado, soñando con ella, comentandolo con mi almiranta despertando sus sueños.
Le habeis echado todo el valor y se acerca el día de iniciar el camino soñado. Se inicia otra fase del sueño.
Me encuentro muy lejos, pero mi corazón está con vosotros.
Enhorabuena por lo ya realizado y toda la suerte del mundo para el camino a seguir.
Brindo

por vosotros y sabed que en el acto entrañable de votadura formal estaré con vosotros y todos los tabernarios que tienen el honor de acompañaros. La paella os sabrá a gloria.