Como ya os he dicho, desgraciadamente, aún no soy dueño de mi propio tiempo (aunque estoy en ello vehementemente) me despido de la quedada, aunque no de la despedida.
En cuanto acabe ese trabajo, que me va a chafar el fin de semana próximo, me planto en Valencia a desearos buenos vientos.
(Silvia, borrame de la lista, que no estoy de humor

)