Casualmente yo también pillé ayer un plástico en la Ría de Vigo. Por un momento cambió el sonido del motor. Palada atrás, nada. Poquito avante, sin problema para llegar al amarre. Así que hoy me ha tocado la misma operación pero en puerto que resulta infinitamente más cómoda.
Yo, por seguridad echo el aro al agua con unos 10 metros de rabiza.

